Fortaleza de Monterreal

N 42° 7' 4.4256"
W 8° 51' 5.9646"

Fortaleza de Monterreal

 

Se encuentra ubicada en la península de Monte Boi, también conocida como de Monterreal. Se conoce desde hace más de 2.000 años como recinto amurallado. Siglos antes del nacimiento de Cristo, habitaron en ella diferentes pueblos, entre ellos, celtas, fenicios y romanos. Ya en nuestra era se vio ocupado por diversos pobladores y sufrió gran cantidad de ataques, así como de modificaciones. Antiguamente, se asentó aquí la villa de Baiona, por privilegio otorgado por los Reyes Católicos para defenderse de las incursiones corsarias.

La península ocupa una extensión de 18 hectáreas rodeadas de 3 km. de murallas almenadas de entre los siglos XI y XVII.

Después, el recinto se convirtió en residencia de los diferentes gobernadores militares de la fortaleza, entre ellos el conde de Gondomar. Posteriormente pasó a manos privadas hasta que, en 1963, lo adquirió el Ministerio de Información y Turismo para instalar en su interior el Parador de Turismo "Conde de Gondomar".

Actualmente, la muralla mantiene las tres torres desde las que se vigilaba la fortaleza. A la entrada está la Torre del Reloj (que escondía una campana que servía para dar la alarma en caso de ataque enemigo); al este se yergue la Torre de la Tenaza, cuyo cometido era defender el puerto mediante unas baterías de tiro y, en la parte más oriental de la fortaleza, sobre la bahía, está la Torre del Príncipe, quizá la más antigua, que actuaba como faro para los navíos. Ésta última tiene tres escudos (de los Austrias, de los Sotomaior y el de la villa) y debe su nombre a que en ella estuvo preso el príncipe portugués Afonso Enriques en el 1137.

La fortaleza puede visitarse cualquier día del año. Desde ella es agradable presenciar las magníficas puestas de sol sobre la ría y sobre las islas Cíes y la línea marítima sobre la que se estira Baiona.

 

Horario: 10:00 - 22:00 horas

Precio: 1 € a pie / 5 € con vehículo

Rutas de Interés: Fortaleza de Monterreal

Parador

Parador

El Parador de Turismo “Conde de Gondomar” es uno de los mejor situados de toda la red de Paradores. Tiene 180.000 m2 de superficie y 3 kilómetros de muralla, construida en el siglo XIV por el rey de Castilla a causa de las discordias con su homónimo portugués.

A finales de 1998 se volvió a abrir tras un corto período de reforma, en el que se añadieron habitaciones de clase superior y se habilitaron espacios para gimnasio, sauna y jacuzzi. En esa época tuvo lugar en el Parador una cumbre entre los jefes de estado iberoamericanos.

En el siglo XVIII fue residencia privada del conde de Gondomar. Cuentan los empleados del Parador que todos los años por la misma época acude aquí una mujer madura que dice estar citada con el espíritu del conde y que cada noche, bajo la luz de la luna, se sienta a esperarlo en un banco de la muralla. Sobre esos románticos encuentros hablará algún día la leyenda.

De ambiente señorial

Como el resto de Paradores españoles, el de Baiona está decorado con mobiliario castellano y complementos de otras épocas. Cuenta con infinidad de rincones, estancias agradables de distintos ambientes y espaciosas habitaciones con vistas a la bahía. Su oferta gastronómica es también excelente, basada en una carta en la que se distinguen las especialidades típicas gallegas.

Un mirador sobre el océano

Mitad fortaleza medieval, mitad pazo gallego, el Parador ocupa la península de Monterreal, un espléndido mirador sobre el océano rodeado por un hermoso bosque de vegetación autóctona. En su recinto se mantienen las antiguas torres defensivas que formaban parte del castillo.

Cualquier visitante puede acceder al recinto de Monterreal y desde allí presenciar todo el entorno marítimo de Baiona y las soberbias puestas de sol sobre la ría.